5/11/10

UN CATALOGO DE FOBIAS Y TERRORES PARTICULARES

Asoman cuando se les da la gana, hacen temblar al más fortachón y al más valiente, y mantienen en vilo al mundo racional con sus caprichos y ocurrencias siempre disparadas por un objeto considerado inofensivo por el resto de las personas. Transhistóricas y totalitarias geográficamente, las fobias –trastornos causados por factores biológicos, psíquicos, históricos y ambientales– siempre dicen presente con sus brotes de irracionalidad, ansiedad y temores extremos que doblegan al sufriente sin demasiada resistencia. Conozca cuáles son los nuevos neologismos del miedo que prometen desbancar en popularidad a las clásicas aracnofobia y claustrofobia.
Por Enrique Garabetyan

Las manos transpiran. El corazón se acelera. La garganta se cierra y respirar se vuelve demasiado difícil. Las ganas de gritar, de salir corriendo, bordean lo incontrolable. Gana el mareo y se presiente el desmayo. ¿Síntomas extraños? En absoluto: con sus más y con sus menos, aproximadamente entre un 6 y un 8% de los seres humanos sufrió –de primera mano– algunos de los síntomas clásicos de un acceso de fobia. Pero lo que ya no es tan conocido es la larga cantidad de distintos “miedo a algo” que han llegado a contabilizar los especialistas en este tipo de trastornos.
Algunas de las fobias más populares son verdaderos clásicos, tanto sean sufridos en carne propia como por conocidos directos. Se enumeran, entre las usuales, la agorafobia (miedo de estar en lugares abiertos) y que incluye el temor a alejarse del lugar “conocido”. Suele dispararse cuando la persona afectada intenta salir de su casa, o al querer viajar en medios de transporte varios. Y puede extenderse hasta hacer imposible algo tan simple como entrar a un cine, caminar por una calle atestada y un sinfín de otras situaciones cotidianas similares.
Le sigue otro ejemplo –algo menos conocido pero también muy habitual– como es la fobia social. Esta es palpable ante el patente temor a ser evaluado por un grupo de personas. Allí se anotan las dificultades para hablar en público, dar charlas o conferencias. Y hasta llegar a una simple mesa de examen oral.
Otro clásico de larga data y acreditada prosapia es la claustrofobia, que representa el recelo a encontrarse en lugares cerrados y pequeños (el típico ascensor, por ejemplo), que generan la idea de no tener una vía de escape, situación que puede terminar disparando una auténtica crisis de pánico.
Fobias especificas
En un clásico cuento corto del maestro Fredric Brown, se narra la historia de una persona feliz, cuyo único –y relativamente menor– problema en la vida resultaba ser el no poder tolerar a los gatos. Este caso de extrema “alurofobia” lograba ser curado por un hábil psiquiatra con una efectiva terapia de shock. Que sólo tenía un pequeño contratiempo: el tratamiento le despertaba al protagonista un tan violento e inmediato acceso de “ginefobia” (pánico a las mujeres) que la sola visión de la secretaria del profesional lo llevaba a la muerte en el mismo consultorio.
Lo cierto es que Brown logra transmitir –en términos risibles pero efectivos– el tono de un par de fobias particularmente extrañas, pero tan preocupantes como otras supuestamente más “serias”. Ambas son, apenas, dos ejemplos de un listado increíblemente largo.
Algunos de los miedos que componen este catálogo son muy conocidos, desde la clásica “pterygophobia” (más conocida en español como “aerofobia”) que suele ubicarse en el top ten de la popularidad y que es simplemente el miedo a volar. Hasta las más extrañas y particulares como la mencionada ginefobia o su contraparte genérica, la hominofobia.
De hecho, son tantos estos miedos específicos hasta hoy clasificados que la misma idea de darle una entidad propia y diferente a cada uno ya está en retroceso entre muchos especialistas. De todos modos, los ya compilados pueden ser agrupados en un puñado de divisiones:
Animal: Temor a todo tipo de animales, situación que suele despertarse durante la infancia.
Ambiental: Temor a situaciones relacionadas con la naturaleza y los fenómenos atmosféricos, como tormentas o a precipicios o el agua. También comienza manifestarse desde la juventud.
Sangre, inyecciones y daño: Temor a la simple visión de la sangre o heridas. O a recibir inyecciones, vacunas u otras acciones médicas (generalmente de carácter invasivo). Presentan una particular incidencia familiar y suelen expresarse en un descenso de la presión arterial que termina en el vulgar e incómodo desmayo. Es un clásico ejemplo que conocen bien médicos y enfermeras, que terminan atendiendo al pariente sano antes que al paciente levemente lastimado.
Situacional: Temor a situaciones específicas, como viajar en transportes públicos, pasar por túneles y puentes, subir a un ascensor, volar en avión, viajar en coche o entrar a un lugar cerrado.
Otros tipos: Temor a otra clase de estímulos, entre los que se incluyen situaciones que pueden conducir al atragantamiento, al vómito, a la adquisición de una enfermedad; fobia a los “espacios” (por ejemplo, el individuo tiene miedo de caerse si no hay paredes u otros medios de contención), y el miedo que los niños demuestran ante sonidos fuertes o frente a una persona disfrazada.
Cientos de nombres
Aunque los psiquiatras entienden las fobias como un único tipo de desorden de la ansiedad, lo cierto es que una incontenible tendencia a la denominación precisa ha hecho que se formen cientos de términos médicos que definen un particular “miedo a”. Es en la práctica un atractivo juego de palabras porque basta con agregar el objeto del temor –preferentemente en su acepción griega, eventualmente latina– al sufijo “fobia” para obtener una definición que suena clínicamente respetable.
Enumerar todas es prácticamente imposible, y para los interesados Internet provee un adecuado campo de búsqueda. Pero es posible anotar algunos casos que se destacan.
Eso sí, es importante recordar que los neologismos del miedo comprenden muchos casos, pero hay un puñado de palabras que cumplen con dicha regla creativa pero que no están relacionadas con las fobias “médicas” sino con usos no clínicos de un postfijo más que práctico. Así pueden listarse la Islamofobia, la homofobia o la xenofobia, entre otras. A continuación, una muestra:
Acrofobia: también definida en ocasiones como altofobia, batofobia, hipsifobia o hiposofobia. Es un miedo irracional e irreprimible a las alturas que comienza a hacerse sentir usualmente durante la adolescencia. Como tantas otras, la acrofobia genera fuertes niveles de ansiedad y eso lleva a evitar a toda costa la situación temida. Casi típico; asomarse a un balcón, acercarse al borde de un precipicio o subir a un mirador elevado. El tratamiento más común para estas condiciones es la “habituación”, en la que se le enseña al paciente a utilizar técnicas de relajación para enfrentar la situación estresante y se lo somete gradualmente a las condiciones donde se desata la fobia, para que el miedo vaya disminuyendo. Es uno de los escenarios en que la tecnología informática puede ayudar a la clínica, como por ejemplo el uso –todavía incipiente– de la realidad virtual.
Los números: Aunque suene extraño hay dos números que han generado sus propias fobias. El 13 –asociado a la mala suerte, lo cual podría explicar su origen– genera la “triscadecafobia”. Y el ocho –con su “octofobia”– tiene su propio lugar en esta lista.
Ablutofobia: se encuentra en el primer lugar de la lista de fobias, si se la ordena alfabéticamente. Es el miedo a bañarse o lavarse, y solía pensarse que era un claro síntoma ligado a la adolescencia. Aunque no es, claro, algo académicamente probado.
Alurofobia y cinofobia: miedo a los gatos y a los perros, respectivamente, son dos de las zoofobias que resultan fáciles de entender. E, incluso, deducir cómo y eventualmente dónde se desatan. Incluso la aracnofobia o la “herpetofobia” (serpientes) han sido explotadas en innumerables películas y libros de terror. Pero es más complicado entender la “cnidofobia” (miedo a las picaduras de insectos), la “helmintofobia” (miedo a estar infectado por gusanos) o la ictiofobia (a los peces).
Onomatofobia: es el atractivo nombre que merecería ser objeto de estudios lingüísticos y un clásico para las palabras cruzadas de los domingos: así se denomina al desasosiego mórbido relacionado con un nombre o una palabra en particular. O con el mero hecho de ser nombrado por otros.
Socioeconómicas: En un llamativo rubro “social” podría clasificarse la “peniafobia” (miedo a la pobreza) y un mal que parece extenderse como epidemia por la Argentina: la politicofobia.
Distiquifobia: es otra afección a la que los argentinos deberían ser –desde el punto de vista de la epidemiología– muy proclives, dado que se la define como un “recelo feroz a los accidentes”, tema en el que las estadísticas nacionales son desgraciadamente altas.
Espaciofobia: es una situación bien aprovechada tanto por H. G. Wells como por Orson Welles y Steven Spielberg a la hora de la literatura, la radio y el cine, como bien sabe cualquier espectador de la película Guerra de los mundos. Esta fobia es el miedo feroz al espacio exterior.
Clima: Las tormentas y los rayos también tienen su temor asociado y se los denomina “astrafobia” o “astrapofobia”, situación que los más pequeños suelen sufrir en alta proporción.
Hematofobia: es un clásico que los médicos suelen registrar en un alto porcentaje entre los acompañantes de sus pacientes heridos. La vista de sangre, incluso en pocas gotas, y de agujas, inyecciones, bolsas de suero y demás parafernalia ligadas al rojo flujo vital desata mareos y desmayos entre quienes sufren de la patología también conocida como “hemofobia” o “eritrofobia”.
Mujeres, esposos y sexo: Otra patología –que no parecería tener un alto número de afectados entre el sexo masculino– es la “caligynefobia” o “enustrafobia”, que simbolizan el miedo a las mujeres hermosas, situación que suele acompañar a la timidez y a un fuerte complejo asociado al rechazo. Aunque no sería raro que –en numerosas ocasiones– esa condición esté agravada por una “erotofobia” o temor al amor sexual y/o a las preguntas sobre sexo.
En una temática relacionada, algunos hombres podrán decirles tranquilamente “no” a sus novias, respaldados por un práctico diagnóstico de “gamofobia” (temor al casamiento). Cosa que entre las mujeres puede trasladarse a una “tocofobia” (sinónimo de “maieusiofobia” para otros) a la que se la relaciona con un potente temor al embarazo y al momento del alumbramiento.
Como digno cierre de este corto y llamativo listado, es muy útil recordar una frase de Franklin D. Roosevelt quien –en medio de un discurso exaltado– exclamó: “A la única cosa a la que debemos temer es a tener miedo”. Una excelente definición de “fobofobia”.

LA MENTE Y SU CAJA NEGRA
Su etimología marca que el vocablo proviene de “phobos”, palabra que los griegos destinaban a denominar el miedo. La definición clásica da cuenta de que “una fobia es un miedo extremo e irracional a una situación u objeto específico”. Y vale aclarar que dicho objeto disparador de la ansiedad debe ser considerado por el común social como algo inofensivo. Los manuales de psiquiatría suelen clasificarlas dentro del ancho y flexible grupo de “trastornos de ansiedad”. En casos graves, las fobias llegan a generar una verdadera situación de discapacidad en quien la padece y son la causa final de una lastimosa calidad de vida.
Entre las situaciones que se mencionan como causas de una situación fóbica aparecen listados factores biológicos, psíquicos, históricos y ambientales del individuo. Y obviamente suele notarse que muchas fobias perduran por generaciones familiares y no por motivos estrictamente genéticos. Todo lo cual lleva a pensar que no se sabe demasiado bien qué las genera. Aunque sí se conoce que en la mayoría de los casos suelen ser tratables desde diversos ángulos terapéuticos, a veces combinados, que incluyen la farmacología, las terapias cognitivas y conductuales y el psicoanálisis.
Lo que no suele funcionar, paradójicamente, son los argumentos racionales con que tratan de apaciguarlas quienes no sufren dicha fobia. Y, por lo tanto, nunca terminan de comprender la exagerada reacción, aparentemente infundada, del sufriente.

A PROPÓSITO DE LA FOBIA AL COMPROMISO. ¿EL TABU QUE HABITABA EN EL SEXO SE HA DESPLAZADO HACIA EL AMOR?

 Por Esther Any Krieger *
El siglo XXI nos encuentra sumidos en una época de crisis en el lazo social. Durante siglos la familia occidental estuvo sostenida en la figura del padre y su ley. Con el advenimiento de la burguesía el padre se transmutó en patriarca y la familia burguesa impulsó el matrimonio por amor, con una exaltación de la maternidad. Esta revolución les dio a la mujer y a su sexualidad un lugar de privilegio. Luego, con la contracepción, comenzó a tener control sobre su cuerpo y a cuestionar el poder patriarcal. Hay una emancipación de las mujeres y de otras minorías: los niños, los homosexuales. Todo esto podría llevar a una disolución de la familia, pero vemos que esto no es así puesto que las minorías quieren integrarse a la norma. Elizabeth Roudinesco nos habla de esto cuando dice que “la familia está en desorden” pero que subsiste. Amor y sexualidad son significantes que se articulan de diversas formas a lo largo de la civilización. Los antiguos se relacionaban poniendo el acento en la pulsión, en la necesidad, primaba lo instintual. Los modernos, en cambio, exaltan al objeto de amor. Es así que el Romanticismo convierte la necesidad en amor.
Hoy nos encontramos en lo que podríamos denominar amor poscortés, que se parece en un sentido al precortés. Porque la familia en desorden y el tabú que ha caído sobre el amor nos llevan a una posibilidad de encuentro entre los sexos donde la palabra novio/novia, observamos, ya no puede ser utilizada. Fobia al compromiso. ¿De qué se trata? De que el tabú que habitaba en el sexo se ha desplazado ahora hacia el amor. Es el hombre el que se encuentra más afectado, quien padece la anestesia amorosa. Un hombre se amordaza antes de confesar su sentir por una mujer y también ocurre que haya amordazado su sentimiento. Enamorarse es old fashioned, fuera de moda, amar ha caído en desuso, dejó de ser un ideal. Las relaciones se han vuelto líquidas, al decir de Z. Bauman.
Antropológicamente nos planteamos un regreso al individuo autoerótico, el tan mentado individualismo, que provee expresiones opuestas tales como compromiso/no compromiso. Navegamos todos en una legión de faces que focalizan al amor y al desamor. Nos encontramos en un océano que posibilita la existencia simultánea del impulso hacia la libertad y el anhelo de pertenencia. “Chateamos y tenemos compinches con quienes chatear, los compinches van y vienen. Aparecen y desaparecen, pero siempre hay alguno en línea para ahogar el silencio con mensajes, la circulación de mensajes es el mensaje, sin que importe el contenido. Pertenecemos al habla y no a aquello de lo cual se habla.”
Me animaría a decir, tomando a Aurora, la dama de la mitología que les pidió a los dioses que le dieran la inmortalidad a su amado, y le fue concedido; sólo que un olvido derrotó ese compromiso para siempre, el no haberles pedido que no envejeciera; circunstancia que establece el compromiso como un suceso sobredimensionado, tal vez porque siempre o casi siempre se pide lo perfecto.
En la historia de la literatura universal, Las mil y una noches nos muestra cierta invalidez del compromiso por algo más intenso, que es que cada mujer intentaba narrarle una historia que permaneciera asombrosa para el rey. Sólo una de ellas lo logra, el rey no sólo no la mata sino que se enamora.
El caballero del siglo XXI perdió la espada y la palabra, quedó huérfano del lenguaje para una mujer. Habita la desazón de Aurora y las interminables mil y una noches.
* Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina y full member de la IPA; coordinadora del Capítulo Psicoanálisis y Patologías actuales de APA.

29/10/10

TOC en peliculas

SINTOMAS DEPRESIVOS

Tratornos depresivos menores. Graciela Lijtin

Las llamadas "depresiones menores" incluyen una enorme heterogeneidad de cuadros, como su intensidad sintomática es leve, poca estabilidad, intermitentes, resistentes a tratamientos farmacológicos y terapeúticos, de larga evolución, tienden a cronificarse con toda la secuela de complicaciones concomitantes psicofísicas y sociales, y con un fuerte impacto en la calidad de vida global de quien lo padece. Por lo tanto lo de "menor"conlleva a equívocos resultantes de una simplificación excesiva.
Su presentación clínica se caracteriza por, constantes oscilaciones de estado de ánimo con alta vulnerabilidad a estresores psicosociales, y tienden a perpetuar patrones vinculares disfuncionales que generan a modo de circulo vicioso, situaciones desventajosas. Otros síntomas son irritabilidad, astenia (sensación generalizada de cansancio),ansiedad y dificultades atencionales.
La "queja principal" es el cansancio físico con malestar y quejas somáticas vagas e inespecíficas, algias diversas, alteraciones del sueño y del apetito.
El "malestar subjetivo" se expresa en la caída del rendimiento personal y el esfuerzo que les representa mantener las actividades habituales. Altos niveles de insatisfacción, sentimientos de desesperanza, baja autoestima, "vivencia de agotamiento"
La conducta de enfermedad que adoptan ante la persistencia del malestar es el sobreuso del sistema de salud, asumiendo la caracterización de "paciente difícil" por parte del médico, quien tiende a la sobreexploración y medicalización excesiva ante exámenes negativos y la insistencia.



ÚSELO Y TÍRELO. El mundo visto desde una ecología latinoamericana. Eduardo Galeano


"Presos de la necesidad o del miedo"
La ciudad como cárcel
(Fragmentos)
La sociedad de consumo, que consume gente, obliga a la gente a consumir, mientras la televisión imparte cursos de violencia a letrados y analfabetos. Los que nada tienen pueden vivir muy lejos de los que tienen todo, pero cada día los espían por la pantalla chica. La televisión exhibe el obsceno derroche de la fiesta del consumo y a la vez enseña el arte de abrirse paso a los tiros.
La realidad imita a la tele, la violencia callejera es la continuación de la televisión por otros medios. Los niños de la calle practican la iniciativa privada del delito, que es el único campo donde pueden desarrollarla. Sus derechos humanos se reducen a robar y a morir.
La vida acaba temprano, consumida por el pegamento y otras drogas buenas para engañar el hambre, el frío y la soledad o acaba la vida cuando alguna bala la corta en seco.
Caminar por la calles de las grandes ciudades latinoamericanas se esta convirtienido en una actividad de alto riesgo. Quedarse en casa también. La ciudad como cárcel: quien no esta preso de la necesidad, está preso del miedo. Quien tiene algo por poco que sea, vive bajo ésta amenaza, condenado al pánico del próximo asalto. Quien tiene mucho, vive encerrado en las fortalezas de la seguridad.
El Estado que ya no es paternalista sino policial, no practica la caridad.
En la época de la economía de mercado, las crías humanas sobrantes se eliminan por hambre o tiro. Los niños de la calle, hijos de la mano de obra marginal, no son ni pueden ser utiles a la sociedad. La educación pertenece a quienes pueden pagarla; la represión se ejerce contra quienes no pueden comprarla.
La injusticia social y el desprecio por la vida crecen con el crecimiento de la economía.
En paises donde no hay pena de muerte, se aplica cotidianamente la pena de muerte en defensa del derecho de propiedad.
En la civilizacion del capitalismo salvaje, el derecho a la propiedad es mas importante que el derecho a la vida. La gente vale menos que las cosas. Resulta revelador el caso de las leyes de impunidad, las que absolvieron al terrorismo de Estado ejercido por las dictaduras militares perdonaron el crimen y la tortura (Chile, Uruguay y Argentina), pero no perdonaron los delitos contra la propiedad.

Noviazgo sin violencia

Esta propuesta surge como una forma de prevención de la violencia de género al considerarse que en la adolescencia se ensayan nuevas formas de comportamiento que marcan el desempeño posterior en la vida adulta.

Objetivos

  • Brindar atención a las adolescentes víctimas de noviazgos violentos.
  • Prevenir noviazgos violentos.
  • Sensibilizar a varones y mujeres adolescentes frente a la problemática.
  • Desnaturalizar vínculos de sometimiento-control basados en la asimetría de la relación de género.
  • Generar relaciones sociales equitativas entre los y las adolescentes.

Destinatarios

Adolescentes de entre 15 y 19 años, afectados por esta problemática y que deseen participar en la propuesta.

Modalidad de trabajo

Se implementan diversos dispositivos que apuntan tanto a la atención de casos como a la prevención y promoción de una vida libre de violencia, entre los que se mencionan:
Dispositivos grupales con fines terapéuticos para adolescentes, a cargo de profesionales (con entrevistas previas).
Talleres para familiares de las adolescentes víctimas de noviazgos violentos y temáticos mixtos (teatro foro).
Espacios de capacitación y sensibilización en la temática.
Campañas de difusión: elaboración y distribución de materiales informativos (folletería, informes epidemiológicos, videos, entre otros).
Registro estadístico de la problemática y elaboración de un diagnóstico cuanti-cualitativo para orientar el diseño de futuras intervenciones destinadas a prevenir noviazgos violentos y erradicar la violencia de género.
 
Teléfono verde
Línea gratuita:
0800 444 0420
Teléfono:
4802446
Horario:
Lunes a domingos de 7 a 24 hs.

A DISFRUTAR DEL FINDE...UN MERECIDO DESCANSO!

MÚLTIPLES CULTURAS, UNA SOLA HUMANIDAD. Zygmunt Bauman


Conocido por sus investigaciones acerca de la naturaleza de la modernidad, su obra comenzó ocupándose de temas como la estratificación social y el movimiento laboral para luego enfocarse en los problemas de la globalización, la exclusión y la pobreza.
Comparto con Uds, a modo de apuntes, párrafos de éste libro como un modo de invitarlos a navegar en su lectura, para reflexionar sobre los tiempos que nos tocan vivir.
...El gran antropólogo noruego Frederik Barth señalaba que las fronteras no se trazan para separar diferencias, sino justamente para lo contrario. Es el hecho de haber trazado la frontera lo que nos lleva a buscar activamente diferencias y a tomar viva conciencia de la presencia de éstas...
...No hay dos seres humanos idénticos en todo el planeta.Pero, generalmente, la mayoría de estas diferencias no nos importan. No nos impiden interactuar. Las pasamos por alto o las desdeñamos por poco relevantes. Sólo hay algunas  que, en determinadas ocasiones y de forma repentina, llaman nuestra atención, nos molestan y nos producen cierta ansia por hacer algo al respecto, por convertir lo distinto en similar, por distanciarnos de aquellas diferencias, por eliminarlas a ellas o a las personas que las encarnan...
...¿que clase de diferencias están adquiriendo importancia debido a las fronteras que tendemos a trazar y a proteger en la actualidad?, ¿que tipo de fronteras son las que hoy nos obsesionan?
Nuestra actual obcecación con las fronteras es el resultado de una vana esperanza: la de poder garantizarnos una protección autentica frente a riesgos y peligros de toda índole, la de poder aislarnos de amenazas vagamente definidas o sin nombre, de las que el mundo en el que vivimos parece hallarse saturado...proviende de la desesperanza de nuestra esperanza o de nuestros intentos desesperados por dar con soluciones locales para problemas producidos globalmente...
...cuando hablo de inseguridad pienso en un fenómeno mas amplio que queda mejor definido por un término alemán...al traducirlo son tres conceptos: incertidumbre, inseguridad y ausencia de protección. La palabra "precariedad" también recoge y plasma la complejidad de nuestros miedos...
...También las relaciones humanas son ahora frágiles, transitorias, fáciles de romper. Solo están vigentes "hasta nuevo aviso"; ya no rige "hasta que la muerte nos separe". Duran lo que dura la satisfacción que brindan a las personas relacionadas...de allí que relacionarse con otras personas se convierte en una experiencia ambivalente y traumática. En éste mundo nuestro líquido e impredecible, necesitamos urgentemente amigos dedicados, compromisos firmes...vínculos fiables con otras personas...pero también por esa misma liquidez siempre podemos temer que si asumimos un compromiso demasiado firme, si nos atamos a otra persona de manera incondicional y permanente, nuestros lazos acaben siendo no un valor, sino una carga: cuando surjan nuevas oportunidades, no seremos capaces de aprovecharlas...
...ya que el mundo exterior es inseguro y no podemos desactivar los peligros que de él emanan, encerrémonos a cal y canto y vallémonos frente a sus efectos patológicos. Rodeémonos de cámaras de seguridad, de agentes de inmigración en las fronteras y de perros especialmente adiestrados que conviertan en sospechosa a toda persona que se desplace de un lugar a otro y sometan a todos los pasajeros a controles y comprobaciones destinados originariamente a los delincuentes y terroristas...
...nada de eso evitará que las empresas y empleos desaparezcan, que nuestros ahorros para la vejez se disipen de un día para el otro, ni detendrá el proceso por el que las habilidades que tienen demanda un día dejan de tenerla...
Según Sartre en cuanto uno tiene un proyecto de vida sabe exactamente que hacer...uno cuenta así con una vía prediseñada, fija, consistente, que le conduce a esa imagen ideal que quiere convertir en realidad...
...¿quien planifica ahora para el resto de su vida? Botanski y Chiapello, dos sociologos franceses escribieron el libro "El nuevo espíritu del capitalismo", para ellos el mundo contemporaneo es visto como un colectivo integrado por seres humanos que se mantiene unido gracias a una red de proyectos...cada uno de ellos es a corto plazo, ninguno garantiza el éxito de por vida, "valemos lo que vale nuestro último proyecto" y el recuerdo de el último no dura mucho. Los logros no se acumulan... La vida está corta en una serie de episodios incongruentes apenas conectados entre si...
...Freud en El malestar en la cultura atribuyó la infelicidad de las personas civilizadas de su época a que sacrificaban demasiado su libertad de elección individual en aras de una mayor seguridad. Si escribiera ese libro hoy probablemente insistiría en el conflicto entre libertad y seguridad pero invertiría las causas de la infelicidad, diría que se debe a que han cedido demasiada seguridad a cambio de obtener una cantidad cada vez mayor de libertad...
...hay una tendencia a dividir la ciudad en un conjunto de guetos voluntarios o involuntarios, por una parte estan los vecindarios de acceso restringido...tambien están aquellos barrios donde se les aplica la expresión "zonas peligrosas" cuyo significado es diferente para quienes viven dentro o fuera de ellas...para los primeros significa no puedo salir...para los segundos mejor no entro alli, me mantendré alejado...
...Richard Sennett al estudiar la experiencia estadounidense señala que la tendencia a "purificar" el entorno inmediato a restringirlo a personas que sean "como nosotros", moverse entre personas "similares", es una forma de evitar fijarnos más a fondo los unos en los otros...rehuir el desafío de la diferencia... 

25/10/10

SAN MARTIN

Político y militar, libertador de Sudamérica y Padre de la Patria en Argentina.
Muere en Francia solo junto a su hija y nieta, olvidado, sin honores y de manera austera.
Su pensamiento es un gran valor, lástima que solo se conozca más de él su labor militar.
Un ejemplo de vida.
Comparto algunas de sus frases…
Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos.
Mi sable nunca saldrá de la vaina por opiniones políticas.
Declaro no deber ni haber debido, jamás, nada a nadie.
Cuando la patria esta en peligro, todo esta permitido, excepto, no defenderla.
La seguridad de los pueblos a mi mando, es el más sagrado de los deberes.
Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados.
Mi nombre es lo bastante célebre para que yo lo manche con una infracción a mis promesas.

Sacrificaría mi existencia, antes de echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición

LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA. Salvador Dalí

SIDDHARTHA. Hermann Hesse

Quiero que al morir, aunque no muera, mis viejas cenizas apagadas se envuelvan con la luz de la mañana.
Nacer cada verano en una flor distinta cubierto por el manto de la vida.
Quiero vestirme con colores irreales de un jardín amigo, de una frustrada primavera.
Confundirme con el viento hasta la playa y rodar en mil piruetas con las olas.
Sentirme parte de la brisa mañanera que moja el musgo de las tumbas y sentir alegría de repente por no estar allí encerrado.
Ser parte de ésta tierra santa y volver a vivir estando muerto.
Ser luz, aire, agua, ser todo lo que pueda y no ser nada.
Vivir con las tormentas del invierno y ver llegar los pájaros hasta este puerto.
Firme en la montaña, sujeto de algún árbol, ver la tierra allá abajo y sentirme un poco dueño.
Déjenme morir como yo quiera. Déjenme vivir un poco más mientras esté muerto y nacer en cada flor de primavera.

24/10/10

Sonrian! Feliz semana

Un poco de un humor para empezar la semana

Gimnasia cerebral….a mover los hemisferios!!!

Si nos detenemos a recordar en que momento de nuestras vidas y frente a algún conflicto, se nos ocurrió la solución tan buscada!, la mayoría podrá decir en el momento menos pensado.
Dicen los entendidos que la mayor parte del tiempo y el hemisferio que mas utilizamos es el izquierdo, pero que la creatividad y la resolución de problemas se desarrolla en el hemisferio derecho.
La gimnasia cerebral, desarrollada por Dr. Paul Dennison en los años setenta, consiste en movimientos y ejercicios que estimulan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales.
Partiendo del principio básico de que cuerpo y mente son un todo inseparable y de que no hay aprendizaje sin movimiento el Dr. Paul Dennison ha creado una serie de movimientos coordinados cuyo objeto es activar los sentidos y facilitar la integración y asimilación de nuevos conocimientos.
Un ejemplo de uno de los ejercicios típicos de la gimnasia cerebral es el movimiento cruzado:
Sentado en una silla, levanta la rodilla derecha y tócala con la mano izquierda.
Levanta la rodilla izquierda y tócala con la mano derecha.
Repite los dos movimientos lentamente diez veces.
La gimnasia cerebral o ejercicios mentales son actividades que estimulan alguno de los hemisferios cerebrales (incluso ambos) dependiendo la naturaleza de los mismos. La gimnasia mental sirve para activar y potenciar el funcionamiento de nuestro cerebro, principalmente de aquellas actividades que pocas veces la utilizamos de forma cotidiana.
Nuestro cerebro está divido por dos hemisferios el izquierdo y el derecho, el primero está comprobado que cumple funciones de orden lógico, operaciones matemáticas, control del lenguaje hablado y escrito, razonamiento; el hemisferio derecho se relacionan con las emociones, habilidades artísticas, imaginación, ritmo, sentido musical.

Algunos de los ejercicios que son muy recomendados además para prevenir el Alzheimer:

- Use el reloj en el pulso contrario al que normalmente lo usa;
- Cepíllese los dientes con la mano contraria al de costumbre:
- Camine por la casa, de espalda (en la China, esta rutina lo practican en los parques);
- Vístase con los ojos cerrados;
- Estimule el paladar con cosas diferentes;
- Vea las fotos, de cabeza para abajo (o las fotos, o usted);
- Mire la hora, en el espejo;
- Cambie de camino para ir y volver del trabajo;
- Muchos otros, dependiendo de su inventiva.

LA EDUCACION Y EL MALESTAR DOCENTE. Maestros descuartizados

Por Claudio Jonas *
Túpac Amaru terminó sus días con la lengua cortada y descuartizado por cuatro caballos. Fueron los civilizadores españoles de turno los que consideraron que este procedimiento didáctico dejaría una enseñanza amplia y duradera para cualquier otro peruano que soñara con rebelarse. Los docentes pasan sus días luchando para no ser descuartizados por las exigencias que los tironean desde distintos ámbitos; convencidos de que soportar esta pesadilla forma parte de las condiciones que se requieren para poder enseñar.
El cacique peruano luchó por la dignidad avasallada, y perdió: murió descuartizado. El docente tolera que se avasalle su dignidad, y pierde: vive descuartizado. Pero, ¿cuáles son y en dónde se anudan las metafóricas cuerdas que tironean al docente de esta nefasta analogía? La primera, la más evidente, la que comparte con infinidad de contemporáneos, la que Túpac Amaru no padeció, es la que condena a vivir a la mayor parte de los docentes “con la soga al cuello”. ¿Quién supone que se puede transcurrir alegremente por las aulas con un problema de esta índole sin resolver? Dicho de otra manera: si los requerimientos mínimos de una persona suman una cantidad y su retribución económica no alcanza a la mitad de ese valor, ¿en qué curso de capacitación se resuelve este cálculo? Sin embargo, los estoicos docentes han resistido a lo largo de la historia esta crónica restricción de oxígeno. Aun así, el mágico recurso de hacer del innecesario sacrifico una loable vocación no es suficiente para moverse con libertad.
Como veremos a continuación, todavía podríamos imaginarnos a cada uno de sus miembros inmovilizados y traccionados con sendas ataduras. Uno de sus tobillos lleva, como lastre de considerable magnitud, su historia personal como alumno y la de su formación, en la que salvo contadísimas excepciones, la consigna de “la letra con sangre entra” quedó grabada a fuego. Que en su implementación se hubiera perdido el placer por la letra no parece empañar la obsesiva fidelidad con que se renueva este recurso. Tan fuerte es esta amarra que prácticamente no existe quien no recurra a ella, a pesar de haberse demostrado y declamado su inutilidad.
Y, como es lógico, nadie extrañará tampoco los nuevos proyectos pedagógicos, que se implementan con este mismo lastre, caigan en la cuenta que estaban condenados al fracaso desde el vamos. Traccionando desde la otra pierna: la burocracia institucional. Un renovado, incoherente y paralizante cúmulo de exigencias y reproches, curriculares y normativos, recorren en forma descendente la pirámide del poder educacional, con un único resultado: abrumar o automatizar al docente.
A este conjunto no le falta la desopilante consigna, que reza en tono admonitorio: “Sea creativo”.
“Por lo menos nos quedan los brazos libres”, se alegró irónicamente una docente que seguía con atención esta descripción del suplicio cotidiano. Pero no; por consideración a la verdad, fue imposible no pincharle ese globo de imaginaria independencia. Uno de sus brazos soporta la multiplicidad de requerimientos de cada alumno con su respectiva familia, que en un amplio espectro va desde lo normal hasta lo francamente patológico y le exige alguna respuesta, imposible de satisfacer. El peso que esta demanda significa para muchos docentes favorece una reacción defensiva de indiferencia y “concentración en la tarea”, que –cae por su propio peso– contradice cualquier proyecto pedagógico que se sustente en el vínculo docente-alumno.
Y para terminar –con la analogía, no con las ataduras, porque éstas superan la imaginación más florida–, el mundo extraescolar, caótico, contradictorio, violento, hegemonizado por valores mercantilistas e impregnado por un desprecio, cada vez más extendido, por la vida humana.
Aldea global –dicen– en la cual las recomendaciones de capacitar a las futuras generaciones para el mundo actual –si se tomaran al pie de la letra– llevarían a cerrar las escuelas, para dejar la tarea de adaptación a los tiempos que corren a las empresas que subsistan a la canibalesca competencia, al narcotráfico o a los fabricantes de armas.
Es obvio que, en estas condiciones, no es posible pensar en grandes reformas, si no se tienen en cuenta –en primera instancia– las condiciones en las que se hallan sus principales protagonistas. Es imprescindible comenzar por aflojar –aunque más no sea eso, hasta llegar a desatar– cada uno de los lazos que inmovilizan el pleno desarrollo de los docentes.
¿Cómo alguien puede llegar a ser convincente en su arenga sobre las conveniencias de capacitarse para “forjarse un futuro digno”, si al mismo tiempo está pensando cómo llegar a fin de mes?
¿Cómo va a promover la participación, la creatividad y la crítica como instrumentos válidos, si no tuvo ni tiene espacios en los cuales haya podido ejercerlos de manera real y concreta?
¿Cómo llegar a consustanciarse con la idea de prestarle atención a cada alumno para rescatar lo diferente y positivo de cada uno, si sus propias diferencias no son respetadas?
¿Cómo prepararse para vivir de manera actualizada sin poner en tela de juicio conocimientos y valores obsoletos?
Dicen que la caridad bien entendida empieza por casa.
Empecemos a desanudar, sin prisa y sin pausa, de manera sostenida y convocante, con metas profundas y posibles, a recuperar la potencialidad docente y contribuir verdaderamente a un mundo que merece ser conservado, pero, por sobre todo, transformado.
¿O también peligran nuestras lenguas?
* Psicoanalista. Autor del libro Hay límites que matan.


¿Qué es la violencia familiar?

Es una realidad que afecta y daña a muchas familias, fuertemente condicionada por patrones socioculturales que la generan y permiten.

La sufren mayoritariamente las mujeres y los niños, como consecuencia de los desequilibrios de poder dentro de una familia.
Se da en un proceso, no surge “de golpe”, por eso es esencial detectarla a tiempo. Es una grave violación a los derechos humanos.

Maltrato psicológico
·                                 Control, insultos, humillaciones, desvalorización.
·                                 Persecuciones, vigilancia, acoso, amenazas.
·                                 Celos excesivos.
·                                 Cuando el compañero cuenta sus aventuras amorosas.
·                                 Amenazas con alejar a los niños de su madre o acuso de no saber cuidarlos.
·                                 Críticas al cuerpo, manera de hablar o de vestir.
·                                 Impedimento a que la mujer estudie, trabaje o reciba visitas.
·                                 Rechazo del afecto con indiferencia.
·                                 Uso del silencio como castigo.
·                                 Si el compañero aleja a la mujer de su familia o amigos.

Maltrato físico
·                                 Empujones, escupidas o patadas, bofetadas, golpes de puño.
·                                 Agresión con objetos: arrojar platos, cuchillos u otros elementos cortantes.
·                                 Cortes, quemaduras, lesiones, apretones del cuello, agresión con armas.
·                                 Encierro.
·                                 Obligación de realizar tareas que comprometen la salud.

Maltrato sexual
·                                 Obligación a tener relaciones sexuales sin deseo.
·                                 Imposición de actividades sexuales que resultan dolorosas o desagradables.
·                                 Si se impide la prevención de embarazos.
·                                 Si no se toman precauciones frente a infecciones o enfermedades de transmisión sexual.
·                                 Uso de la fuerza física: violación.

Maltrato económico
·                                 Control de los gastos de manera obsesiva.
·                                 Impedimento a tomar o participar en decisiones económicas.
·                                 Exigencia de dinero u obligación a conseguirlo.
·                                 Negación de la cuota alimentaria o entrega de una cuota insuficiente.
·                                 Prohibición a manejar dinero propio.

¿Qué hacer frente a una situación de violencia?
·                                 La víctima no debe quedarse sola.
·                                 Salir a la calle, pedir ayuda.
·                                 Asesorarse en el Teléfono Verde: Lunes a Viernes de 8 a 19 hs. Línea Gratuita: 0800 444 0420 / Tel.: (0341) 480 2446.
·                                 Buscar a alguien de confianza.
Irse de la casa por maltrato NO es "abandono de hogar" ni implica peligro que los hijos sean separados de su madre.

Si se decide hacer la denuncia
·                                 En la seccional más cercana, dejar constancia del abandono del domicilio por malos tratos. Si hubo violencia física, pedir orden para un médico policial.
·                                 Puede dirigirse a Tribunales de Rosario: Balcarce 1650, Tel. 4721700.
·                                 Puede pedir una Defensoría de turno y hacer una "Denuncia por Violencia Familiar" bajo la aplicación de la Ley provincial de Violencia Familiar Nº 11.529. Si hubo golpes, solicitar atención médica.
·                                 Si no hay Defensorías de turno, se puede hacer la denuncia en la Fiscalía de Turno y pedir la aplicación de la Ley provincial de Violencia Familiar Nº 11.529.
·                                 En casos de violación o abusos sexuales, puede dirigirse al Centro de Orientación a la Víctima de Delitos Sexuales: Italia 2153 PA, Comisaría 5º, Tel. 4728523.

Otras recomendaciones
Tener siempre a disposición y en lugar seguro:
·                                 Documentación propia y de los hijos.
·                                 Medicación básica.
·                                 Llaves de la casa.
·                                 Una muda de ropa.
·                                 Agenda con números telefónicos.
·                                 Tarjetas de transporte y de teléfono.